Ganadería y alimentación, dos grandes del sector económico de un país

El estilo de producción tradicional ha cambiado enormemente con la entrada de la modernidad, lo que ha dado paso aún gran impacto ambiental al que aún es difícil ponerle límite. Pero no todo se encuentra perdido pues existen sistemas productivos que han apostado a la mejora y reducción de este impacto ambiental y con ello a las mejoras de las condiciones de vida.

El norte de la certificación agrícola es alcanzar una producción responsable a través de la introducción de criterios basados en el respeto ambiental, la seguridad alimentaria, y aspectos de orden social. Así mismo, dicho sector debe disponer de un personal altamente calificado para responder a todas las necesidades a que haya lugar, tanto en su sector productivo, como en los relacionados, y de esta manera impulsar su rentabilidad en el campo para personas que se encuentran lejos de él, como si se tratase de un hechizo de amor.

Ahora bien, ¿vale la pena invertir en el negocio ganadero?

Si, si se trata de unos operadores con amplia trayectoria que hayan demostrado ser serios en dicha actividad. Entonces el negocio será lo bastante rentable si de dólares estamos hablando. Pero la inquietud que surge a continuación nos lleva a pensar si el operador ganadero es lo suficientemente serio para realizar inversiones de lleno en el sector.

Algunos puntos a tomar en cuenta  

Existen dos posibilidades para los productores ganaderos, la primera es ser el dueño del ganado y la segunda, no serlo. Pero todo va a depender del monto de dinero y de la empresa.

Pues si no se es dueño del ganado, debe existir un contrato con la empresa con la que se capitaliza y con ello una rentabilidad en el año. Es decir, si el contrato establecido por cualquier razón llega a incumplirse, se podrán tomar las acciones legales a las que diera lugar.

Para conocer de cerca entonces la confiabilidad de la empresa, siempre será recomendable hacerse partícipe, ir a ver el entorno, los animales, los productos, y quienes están a cargo. Además, se deben buscar referencias tanto con el entorno, la comunidad y la propia empresa.

Ahora, si se es dueño del ganado, al inicio del negocio la persona que invierte realiza un contrato que se denomina Administración del Ganado, donde otorga su ganado para que una empresa lo administre.

En la empresa ganadera resulta normal que el ganado tenga movimiento, y esto se debe a que unos son dirigidos al frigorífico, pero para ejecutar dichos movimientos es importante que el inversor lo haya aprobado, de esta manera todo se estará manejando de la forma adecuada y esta es a través del dueño del ganado.

Finalmente, la ganadería se trata de un negocio donde se debe establecer una normativa y en estado de confianza al que se llega aceptando y respetando cada detalle, con ello se disminuye el riesgo y se aumenta el nivel de certeza para encaminar de manera adecuada la empresa.

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